Ciudad de México. – Después de casi dos décadas preso sin recibir sentencia, Israel Vallarta Cisneros abandonó la mañana de este jueves el penal de máxima seguridad del Altiplano.
A las 9:52 horas, vestido con pants gris oxford y cargando dos bolsas de plástico con documentos y ropa, cruzó la garita de seguridad y se reencontró entre abrazos con su hijo Israel, su esposa María Sáenz y su abogado Arturo López, quien asumió su defensa hace más de cinco años.

Vallarta fue detenido en 2005, acusado de secuestro, delincuencia organizada y posesión de armas de uso exclusivo del Ejército.
Su caso se convirtió en uno de los más polémicos del sexenio de Felipe Calderón, pues su captura fue transmitida como un operativo en vivo en Televisa, en un montaje orquestado por Genaro García Luna, entonces secretario de Seguridad Pública y hoy preso en Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
“Al pueblo de México le doy las gracias porque no creyeron todas las mentiras y verdades ocultas que hicieron los gobiernos pasados… yo sabía que la verdad se iba a imponer tarde o temprano”, declaró Vallarta tras su liberación.
La noche del jueves fue notificado de la sentencia absolutoria dictada por Mariana Vieyra Valdez, jueza tercera de distrito en materia penal federal con sede en Toluca, quien determinó que no existían elementos para probar su responsabilidad.

Aunque aún evalúa demandar al Estado mexicano por haberlo mantenido casi 20 años encarcelado sin sentencia, Vallarta enfatizó que por ahora su prioridad es estar con su familia.
Durante su reclusión, perdió a su padre, madre y hermanos. “¿De qué sirve que me den miles o millones de pesos de reparación del daño, si con eso no recupero a tanta gente que perdí?”, cuestionó.
Su esposa, María Sáenz, exigió una disculpa pública de la presidenta Claudia Sheinbaum, al considerar injusto e inhumano que permaneciera tanto tiempo privado de su libertad sin sentencia.
Israel Vallarta anunció que en los próximos días ofrecerá una conferencia de prensa para dar detalles de su caso y revelar información que, asegura, compromete a funcionarios y figuras públicas involucradas en su montaje y tortura. “Tengo mucho que decir, pero ya habrá tiempo. Ahora lo que quiero es estar con mi familia”, expresó.

Recordó que durante su estancia en el Altiplano coincidió con Luis Cárdenas Palomino, mano derecha de García Luna, a quien señaló como responsable de golpearlo frente a las cámaras en 2005. Vallarta relató que rechazó un acuerdo económico que le ofreció el ex mando policiaco para no revelar los abusos cometidos.
Antes de partir a su hogar, grabó un video dirigido a Carlos Loret de Mola, periodista que transmitió el montaje de su detención. “Es justo que platiquemos. Me debes una plática. Me debes una explicación”, sentenció.






