México.-  La búsqueda de Itzel Díaz González, de 23 años, concluyó de manera trágica este jueves luego de que su cuerpo fuera localizado sin vida dentro de una cisterna en el domicilio del hombre con quien había salido a cenar por última vez el martes 7 de octubre.

El caso, que conmocionó a los municipios de la región de los volcanes, provocó una violenta reacción de pobladores que exigieron justicia, causando destrozos en la presidencia municipal y en la casa del alcalde de Ozumba.

«Jamás los Mensajes Llegaron»
La madre de Itzel relató que su hija siempre pedía permiso y tenía la costumbre de compartir su ubicación en tiempo real para mantener comunicación constante, enviando mensajes cada media hora para avisar que estaba bien. Sin embargo, la noche de su desaparición, la comunicación cesó abruptamente.

“Después de ahí de que ella salió como a la media hora yo le mandé mensaje y le dije estas bien y ya jamás los mensajes llegaron”, explicó la madre a través de redes sociales.

Ante la falta de comunicación, familiares y amigos organizaron cuadrillas de búsqueda la noche del miércoles 8 de octubre junto con autoridades locales y estatales.

El Amigo que Declaró y el Cateo de la FGJEM
En paralelo a la búsqueda, el joven con quien Itzel había salido acudió por voluntad propia ante el Ministerio Público (MP) la noche del miércoles para deslindar responsabilidades. En su declaración, aseguró no saber nada de ella y negó estar relacionado con su desaparición.

Sin embargo, derivado de las investigaciones, personal de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) realizó un cateo alrededor de las 13:00 horas de este jueves en un inmueble ubicado en el municipio de Tepetlixpa.

Durante el operativo, Itzel Díaz González fue localizada sin vida. Los reportes de las autoridades indican que el cuerpo de la joven se encontraba dentro de una cisterna llena de agua en la vivienda del hombre, cuya identidad se mantiene resguardada.

Estallido Social: Disturbios en Ozumba
Tras el hallazgo del cuerpo, la indignación social se desbordó. Un grupo de más de 200 personas se concentró en las inmediaciones del palacio municipal de Ozumba para exigir justicia. Un grupo de inconformes ingresó al Ayuntamiento, lanzando muebles desde los balcones, y otro se dirigió a la vivienda del presidente municipal.

Los manifestantes derribaron el zaguán de la casa del edil e ingresaron al domicilio para causar destrozos, exigiendo la destitución del comandante de Seguridad. El caso ha generado un llamado urgente a las autoridades para esclarecer el feminicidio y garantizar la seguridad en la región.