Argentina.- El pasado viernes 27 de diciembre, la jueza Laura Bruniard procesó a cinco personas involucradas en la investigación sobre la muerte de Liam Payne, cantante británico, ocurrida el 16 de octubre en Buenos Aires. El caso fue iniciado por el Ministerio Público Fiscal, que imputó a los acusados por homicidio culposo y suministro de estupefacientes. Entre los procesados se encuentran el representante de la víctima, la gerenta y el jefe de recepción del hotel, quienes, según la Fiscalía, contribuyeron a crear un riesgo que resultó en la muerte del artista.
La jueza determinó que tres de los acusados, el representante y los empleados del hotel, fueron procesados por homicidio culposo, un delito que implica la muerte causada por imprudencia o negligencia, y se les impuso un embargo de 50 millones de pesos. Mientras tanto, los otros dos imputados, un camarero y un empleado del hotel, fueron procesados por suministro de cocaína, por lo que se les dictó prisión preventiva y embargos por cinco millones de pesos cada uno.
La investigación apunta a que Payne, en estado de intoxicación por consumo de drogas, intentó salir por el balcón de su habitación en el hotel Casa Sur, en el barrio de Palermo, y cayó al vacío, lo que le causó la muerte. Según la jueza, tanto la gerenta como el jefe de recepción actuaron de manera imprudente al permitir que Payne fuera llevado a la habitación sin considerar su estado, creando un riesgo que culminó en su fatal caída.






