Monterrey.- Fiel a su estilo directo y confrontativo, la famosa creadora de contenido e influencer Karely Ruiz encendió las redes sociales al responder a la ola de críticas que recibió tras mostrar los resultados de su reciente cirugía de reducción de busto. Ante los comentarios de internautas que aseguraban que su cambio físico era «imperceptible», la regiomontana defendió su tratamiento estético y reveló que la intervención respondió a una necesidad médica y emocional tras haberse convertido en madre.
A través de un video sin filtros, Ruiz exhibió las opiniones de sus detractores y arremetió contra quienes la juzgan:
“Se ve igual, ¿qué se hizo?… Ay, es que pura fea me critica. ¿Por qué, Dios mío? ¿Por qué tan feas?… Sí, pero antes, hermosa. Ahorita pues ya le he invertido a mi cuerpo y me veo bien. Pero bueno, se ve igual… feas”, lanzó de manera contundente en sus plataformas, donde también aprovechó para evidenciar en Facebook los insultos recibidos, contando con el respaldo de su sólida comunidad de seguidores.
Maternidad, lactancia y dolores de espalda: Los motivos del quirófano
Antes de ingresar a la sala de operaciones, la modelo compartió una detallada bitácora en su canal de YouTube donde explicó que esta cirugía no fue un capricho estético, sino una resolución largamente meditada debido a los cambios naturales que experimentó su cuerpo a raíz del embarazo, la lactancia y su reciente disciplina en el boxeo.
“Siempre he sido de busto grande y ahorita que fui mamá, pues la lactancia y eso, se me hicieron unas bombas. La verdad ya me dolía la espalda, ya quería verme más estética”, confesó con total apertura, reconociendo el temor que le causaba volver a la anestesia ahora que tiene una hija: «Uno como mamá piensa dos veces las cosas y dije: no es fácil volver a someterme a una cirugía. Es por salud, en algún momento me puede afectar el peso de las bubis y por eso dije: ya».
La creadora de contenido detalló que el proceso de aceptación fue complejo. Recordó con vulnerabilidad que durante un viaje a París llegó a romper en llanto al no sentirse cómoda con cómo lucía la ropa en su silueta, lo que afectó su bienestar emocional. Tras discutirlo con su esposo —quien inicialmente se mostraba reacio debido a los riesgos médicos inherentes a cualquier cirugía— y con el resto de su familia, decidió dar el paso.
«Viene una nueva versión mía» y un estricto proceso de recuperación
Bajo el cuidado del especialista Jorge Aguilar Baqueiro, la influencer se asesoró sobre los impactos a largo plazo del procedimiento, evaluando factores como la posibilidad de volver a practicar box y el impacto en una futura lactancia, riesgos que el médico señaló que deberán monitorearse conforme avance la evolución de los tejidos.
Por el momento, la nueva etapa de la modelo requerirá un sacrificio familiar importante, ya que debido al estricto protocolo de reposo postoperatorio tendrá prohibido entrenar y cargar a su bebé durante varias semanas. Pese a las limitantes y los ataques en internet, la joven cerró su mensaje con optimismo de cara a su renovación: “Me despido de esta Karely, viene una nueva versión mía. Ya quiero ver mi nueva yo”.







