El mes del pride apenas comienza y hay uno y mil motivos para celebrarlo, por lo que nos dimos el tiempo de compartir estos datos de nuestros compañeros de Homosensual referente a Ana Frank y la censura que recibió su diario por describir su atracción hacia las mujeres.
El diario de Ana Frank es uno de esos libros que la mayoría de nosotros leyó en la escuela o por mera cultura general. Desde su publicación en 1947, este libro ha pasado por diferentes editoriales, versiones e incluso se ha llegado a pensar que muchos de sus datos han sido manipulados con la intención de continuar siendo un best seller. Sin embargo, de lo que poco (rayando en el “o nada”) se habla es del autodescubrimiento sexual por el cual atravesaba Ana en aquellos años y que tan natural es a esa edad.
Por el libro sabemos que Peter, su amigo, fue una figura importante para ella, sabemos que fue su primer beso y su conflicto interno por pensar que, quizá, era demasiado joven. Lo que no sabemos (o sabíamos) es que la joven Ana también tenía fantasías con otras chicas.
En una versión sin censura del libro llamada Edición Crítica del Diario de Ana Frank publicada por primera vez en 1989 (casi cuarenta años después) además de hablar de peter, también podemos encontrar párrafos que hablan sobre sus fantasías lésbicas durante su adolescencia. Lamentablemente esta versión del libro noes muy conocida y se sigue optando por presentar la versión censurada. En la versión completa podemos encontrar pasajes como el siguiente:
Llego al éxtasis cada vez que veo el cuerpo desnudo de una mujer, como a Venus, por ejemplo. Me parece algo tan maravilloso y exquisito que se me hace difícil continuar las lágrimas que ruedan por mis mejillas.

Si bien nunca hubo romances, Ana sí describe pensamientos y sentimientos de atracción por su amiga Jaqueline van Marseen y un constante dese por besar a sus amigas.
Recuerdo una vez cuando dormí con una amiga, tuve un fuerte deseo de besarla. Y lo hice. No pude ser más que terriblemente inquisitiva sobre su cuerpo, ya que siempre lo había mantenido escondido de mí.
Según reporta Homosenusual, varios años después de que el libro sin censura fuese publicado, Jaqueline (que ya había leído dicho libro) decidió hablar sobre su relación con Ana y aseguró que algunas declaraciones de amistad podían llegar a ser más “pasionales” de lo que Jaqueline estuviera acostumbrada. Además de esto hubo celos ocasionales por parte Ana cuando van Marseen salía con otras amigas. Pese a todo lograron establecer límites y tener una valiosa amistad.
Con todo lo anterior ¿era Ana bisexual?… No nos atreveríamos a afirmarlo al cien por cien. Compartiendo la opinión de Yet Akatzín Almazán (autora del texto original de Homosensual) “Debido a las condiciones en las que vivía y su cortísima edad, no podemos hacer declaraciones finales sobre Ana Frank y su bisexualidad, lesbianismo o cualquier otro tipo de orientación”. Ana es claramente pasional cuando se refiere a sus amigas u otras mujeres, pero también lo es cuando habla sobre Peter y cómo este comprende su dolor; quizá cuando escribió el diario, apenas comenzaba con este proceso de autodescubrimiento en el que, debido a la época, no tenía la información suficiente para poder definirse a sí misma.







