Hidalgo.- El drama por las inundaciones y deslaves en la Sierra de Hidalgo se agudiza ante la falta de ayuda. Los pobladores de la comunidad La Esperanza Número 1, en Huehuetla, recurrieron a un llamado desesperado: pintaron con cal la leyenda universal de auxilio «SOS» en medio del campo, buscando ser vistos desde el aire.

La comunidad, donde habitan familias enteras, se encuentra totalmente incomunicada, sin electricidad, con escasez de agua y, su principal temor, sin víveres.

Los profesores Cesareo Pérez y «maestro Naranjo», junto con Carla Pérez, lideraron la iniciativa del «SOS» buscando conmover conciencias. El luchador social Erasto Tolentino, originario de la localidad, confirmó que la preocupación es inmediata:

«Ya hay pocos alimentos y, aunque la enfermera permanece en el centro de salud, también comenzaron a escasear los medicamentos. No teniendo nada, pero todavía están vivos».

Cientos de personas en la región claman que no sean olvidadas. A pesar de que el domingo se estableció un puente aéreo para llevar ayuda a las zonas afectadas de Hidalgo, el esfuerzo ha sido insuficiente para las comunidades más aisladas.