Ciudad de México.- La conferencia Mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador, pese a ser un pilar en la agenda gubernamental de la 4T, ha generado controversias por su excesivo gasto y la difusión de información cuestionable. En los últimos cinco años, el presupuesto asignado ha sido excedido en un 150%, alcanzando la cifra de 439 millones de pesos, según datos del Centro de Producción y Programas Especiales (Cepropie).
En 2023, el Cepropie destinó un 127% más de lo aprobado para la transmisión de las Mañaneras, lo que ha levantado críticas tanto por el exceso de gastos como por la presunta intervención indebida en procesos electorales. El Instituto Nacional Electoral (INE) emitió decenas de medidas cautelares por la supuesta influencia del presidente y su equipo durante los comicios en el Estado de México y Coahuila.
Aunque las autoridades electorales han sancionado reiteradamente al presidente y su equipo por la difusión de propaganda gubernamental y la presunta utilización indebida de recursos públicos durante las Mañaneras, la práctica continúa. La falta de comprobación de la información divulgada y las críticas de organizaciones como Artículo 19 subrayan el impacto negativo en el derecho a la información y la libertad de expresión.
El Cepropie, encargado de la producción de las Mañaneras, ha sido señalado por gastar más de lo autorizado año tras año, mientras que otros sectores sufren recortes presupuestarios. A pesar de las críticas y las sanciones, la conferencia Mañanera sigue siendo una herramienta central en la comunicación gubernamental, destacándose como un punto de tensión entre la transparencia, la neutralidad electoral y la libertad de expresión en México.







