México.- Un día como hoy, pero del 2019, el Perro Aguayo dejaba este mundo para encumbrarse como ícono de la lucha libre mexicana.

El gladiador dejó un gran legado en el pancracio, siempre entregado de principio a fin en cada combate.

Sin embargo, su popularidad hizo que luchara más de tres veces al día, lo que ocasionaba que se quedara dormido en los cuadriláteros.

Rafa El Maya, un referee de la lucha libre afirmó que cuando dormía en el ring, preocupaba a la afición.

«En una función en Acapulco, recuerdo, no descansó, llegó de 2-3 funciones y así subió al Ring, se dió con todo. En un momento cayó, pensé que se había desmayado, entró una camilla y se lo llevó», contó Rafa en su canal de YouTube.

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«Se aventaba hasta 3 funciones por día, entonces ya traía un cansancio tremendo. Cuando entramos al vestidor ya nos dijo el doctor que era cansancio, que se quedó dormido en plena lucha. Y así le pasó varias veces», expresó.

La leyenda de la lucha libre murió a los 79 años, pero su legado estará siempre presente en la cultura popular mexicana.