Al celebrarse ayer domingo el Día de la Familia, el obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario Gonzalez, manifestó que el principal reto hoy en día es que las familias permanezcan unidas, por lo que hizo un llamado para mantener la unión y los vínculos de amor.

El Obispo de Saltillo señaló que las situaciones actuales pueden llevar a los miembros de una familia a perder el rumbo; sin embargo, es importante no dejar de luchar para que prevalezca la armonía, el amor y el bien común.

Monseñor Hilario González también hizo un llamado a los padres y madres, quienes dijo son los pilares de la familia, para que busquen soluciones ante los problemas que enfrentan para que la célula de la sociedad no se quiebre.