Ciudad de México.- El término «robocalling» describe un tipo de llamada automática realizada por software que permite hacer llamadas masivas de forma automatizada. Estas llamadas, frecuentemente relacionadas con ventas, promociones o fraudes, se caracterizan por un patrón irritante en el cual el usuario responde y la llamada se corta. Este comportamiento no solo genera frustración, sino que también puede ser engañoso, ya que a menudo se utiliza para verificar si el número de teléfono es legítimo y está asociado a una persona real.
Las robocalls, también conocidas como «llamadas fantasma» o «llamadas robot», se han convertido en una auténtica molestia. Los usuarios suelen enfrentarse a llamadas repetitivas en las que, tras descolgar, no encuentran a nadie al otro lado de la línea. A pesar de bloquear el número desde el que se recibe la llamada, los estafadores y empresas utilizan múltiples números para evadir estos bloqueos, aumentando la frustración de los usuarios.
Además de ser molestas, estas llamadas pueden servir como un preludio a estafas más complejas. Los estafadores utilizan técnicas como la grabación ilegal de conversaciones para evaluar a sus víctimas o las estafas de «llamada perdida», donde se incurre en cargos adicionales al devolver la llamada. Este fenómeno está generando preocupación a nivel global, ya que la constante evolución de las tácticas de robocalling y la habilidad de evadir bloqueos representan un desafío persistente para los usuarios que buscan protegerse.







