Saltillo.- Ante un fuerte dolor que pensó que le podría quitar la vida, llegó una mujer hasta el área de urgencias de la clínica 82 del Instituto Mexicano del Seguro Social, sin obtener respuesta.
Ante la falta de atención por los médicos y la desesperación y el dolor, la afectada tuvo que acudir a un hospital privado y salvaguardar su vida.

El costo de esa atención superó los 800 pesos, mismo que tuvo que pagar por un servicio con el que ya cuenta y le fue negado.
Mientras tanto, en su trabajo se le descontó el día, por no llevar una receta o justificante médico expedido por el IMSS.






