Seattle.- La fiebre por el pollo frito al estilo Nashville alcanzó niveles de euforia este fin de semana durante la gran inauguración de Houston TX Hot Chicken (HHC) en Seattle. Desde las 5:00 a.m., cientos de personas desafiaron el frío de la mañana para formar una fila que se extendía por varias cuadras, todo con un objetivo en mente: ser los primeros en probar el menú y, para los más valientes, enfrentar un reto de mil dólares.

El evento no solo marcó la llegada de una de las cadenas de crecimiento más rápido en Estados Unidos a la ciudad, sino que puso a prueba la resistencia física de los locales.

El reto de los $1,000: Tres piezas de puro fuego
El principal atractivo de la jornada fue el «Spice Challenge». La dinámica era aparentemente sencilla pero brutal en la práctica: los participantes debían terminar tres piezas de pollo (tenders) bañadas en la salsa más extrema de la casa, conocida por sus niveles de unidades Scoville que rozan lo inhumano.

El premio de $1,000 USD atrajo a decenas de competidores, aunque no todos corrieron con la misma suerte.

 Los concursantes firmaron cartas de deslinde de responsabilidad antes de ingerir el primer bocado. A los pocos segundos de comenzar, las lágrimas, el sudor excesivo y la pérdida de color en el rostro se volvieron comunes entre los participantes.

 «No todos lo lograron», comentaron testigos presenciales. Muchos tuvieron que abandonar tras la primera pieza, buscando desesperadamente leche o helado para mitigar el efecto de la capsaicina.

Los organizadores destacaron que la respuesta de Seattle superó sus expectativas iniciales.