México.- En una declaración que reafirma la doctrina de no intervención, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, hizo un llamado enérgico a los diplomáticos extranjeros para que se limiten a labores de coordinación bilateral y eviten interferir en los debates políticos internos del país.
La postura de la mandataria surge como respuesta directa a las recientes declaraciones de Ronald Johnson, embajador de Estados Unidos en México, quien a través de redes sociales cuestionó la gestión de la seguridad compartida y la lucha contra el narcotráfico.
El límite de la diplomacia
Durante su conferencia matutina de este martes, Sheinbaum explicó que la relación con otras naciones debe basarse en el respeto irrestricto a la soberanía. «Es importante que los embajadores se queden en el tema de la coordinación y la colaboración», subrayó la presidenta, contrastando el actuar de Johnson con el de los representantes mexicanos en el exterior.
El principio de reciprocidad: Sheinbaum enfatizó que ningún embajador mexicano, ya sea en Estados Unidos, Francia o cualquier parte del mundo, emite opiniones sobre la política interna de esas naciones.
Sustento Constitucional: Recordó que la política exterior del país se rige por la autodeterminación de los pueblos y la no intervención, principios que, según su administración, deben ser mutuos.
El detonante: El mensaje de Ronald Johnson
La tensión diplomática se elevó luego de que el embajador Johnson publicara un mensaje en el que afirmaba que la lucha contra los cárteles debería unir a ambos países y que convertir la seguridad en una «disputa política» representa una «oportunidad perdida».
Ante esto, la presidenta fue tajante: “Buscamos la colaboración y la coordinación para poder avanzar conjuntamente; que ellos actúen en su territorio y nosotros actuemos en nuestro territorio”.







