Estados Unidos.- En el marco de la campaña de las primarias republicanas para las elecciones presidenciales de 2024, las amenazas de los precandidatos de emprender ataques militares contra los cárteles de la droga en México han encendido alarmas tanto en el lado estadounidense como en el mexicano.
En el debate electoral del partido celebrado la semana pasada, Ron DeSantis, gobernador de Florida y segundo en las encuestas, después del ex presidente Donald Trump, anunció que de llegar a la Casa Blanca, desplegará al ejército estadounidense para desmantelar los laboratorios de droga mexicanos «el primer día».
«Los cárteles de la droga están causando la muerte de decenas de miles de nuestros ciudadanos, por lo que tenemos todo el derecho de hacerlo», justificó posteriormente.
Donald Trump, que no participó en el debate, es uno de los candidatos más comprometidos con estas acciones. La revista Rolling Stone informó recientemente que solicitó a sus asesores planes militares de acción contra México en caso de obtener un segundo mandato el próximo año.
Vivek Ramaswamy, Nikki Haley y Tim Scott, entre otros tres candidatos, también han respaldado esta idea.
Haley, ex embajadora de Estados Unidos ante la ONU, afirmó que Washington debe enfrentar a los traficantes mexicanos de la misma manera en que lo hace con el grupo yihadista Estado Islámico.
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«Podemos lograrlo a través de operaciones especiales… igual que lo hicimos con el EI, deberíamos hacer lo mismo con los cárteles», mencionó.
Expertos en política exterior advierten sobre la seriedad de estas llamadas, que representan una amenaza peligrosa para la siempre tensa relación entre Washington y México.
«Es una idea descabellada», comentó Arturo Sarukhán, ex embajador de México en Estados Unidos y actual miembro del centro de estudios Brookings en Washington.







