Japón.- El mundo digital ha vuelto a rendirse ante la historia de Punch, el macaco japonés que conmovió al internet años atrás al ser captado abrazando un peluche tras el rechazo de su madre. Hoy, aquel pequeño primate huérfano es tendencia nuevamente, pero por una razón mucho más alegre: las imágenes de su estrecha convivencia con Aiko, una hembra de su especie, han desatado una ola de ternura y bromas sobre su nueva «relación».
La historia de Punch es un ejemplo de supervivencia. Al ser rechazado por su progenitora siendo apenas una cría, sus cuidadores humanos tuvieron que intervenir, proporcionándole un muñeco de felpa para suplir el contacto físico vital que su madre le negó. Aquellas fotos del pequeño macaco aferrado a su juguete dieron la vuelta al mundo, convirtiéndolo en un ícono de las redes sociales.
Lo que ha fascinado a los internautas es que su nueva compañera, Aiko, comparte un pasado casi idéntico al de Punch. Ella también enfrentó el rechazo de su manada y tuvo dificultades para integrarse, lo que llevó a los especialistas a permitir que ambos compartieran el mismo espacio.
La soledad compartida parece haber creado un vínculo especial entre ambos.
Videos de Punch y Aiko interactuando han inundado plataformas como TikTok y X, donde los usuarios celebran que el macaco «finalmente encontró a alguien real a quien abrazar».
«Es el cierre de arco perfecto. De abrazar un peluche a tener una compañera de vida», comentó un usuario en una publicación que ya supera los dos millones de vistas.







