Veracruz.-  Las autoridades federales, en colaboración con la Fiscalía de Veracruz, investigan una escalada de violencia en el estado, ligada a la feroz disputa territorial entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Grupo Sombra, una facción del Cártel del Golfo. El epicentro de esta sangrienta pugna es el control del «cobro de piso» a diversas actividades económicas, incluyendo el vital sector de los taxistas.

Una línea de investigación clave en esta disputa es el reciente y brutal asesinato de la maestra Irma Hernández Cruz, cuyo cuerpo fue hallado el 24 de julio en Álamo Temapache. Hernández, además de su labor como jubilada, se dedicaba al taxismo y, según las indagatorias, fue acusada por sus captores de entregar las cuotas de extorsión a integrantes del bando contrario: el CJNG.

Esto explicaría el desgarrador video difundido en redes sociales el 20 de julio, dos días después de su desaparición el 18 de julio. En él, Irma Hernández, arrodillada y rodeada por doce hombres armados con rostros cubiertos, fue obligada a implorar a sus compañeros taxistas que pagaran el «derecho de piso» a la «Mafia Veracruzana», facción del Grupo Sombra. Su cuerpo fue encontrado con huellas de violencia en un rancho utilizado como refugio por el grupo criminal Fuerzas Especiales Grupo Sombra – Cártel Mafia Veracruzana (FEGS-CMV) en la comunidad de Tepetzintlilla, Álamo Temapache.

El gabinete de seguridad federal ya había señalado desde el viernes pasado la investigación de una disputa entre grupos delictivos por el cobro de cuotas, lo que ahora se vincula directamente con la agresión contra la maestra, quien estaba agremiada a la Confederación de Obreros y Empleados de México.

Al día siguiente del hallazgo del cuerpo, la Fiscalía General del Estado de Veracruz anunció la detención de tres personas vinculadas con los hechos: José Eduardo Vega Ayala, alias «Gastón» o «Águila»; Víctor Manuel Soto Reyes, alias «Cholo» o «Moyo»; y Jeana Paola Macías Solís. Esta última estaría vinculada con Abisai Martínez, identificado como «02», presunto encargado del cobro de piso y distribución de droga para el grupo FEGS-CMV.

La Fiscalía ha señalado a la célula de FEGS-CMV, bajo el mando de alias «Tauro», jefe de sicarios en Álamo Temapache, como la encargada de recibir el cobro de cuotas de los taxistas. Las autoridades también investigan las actividades de la hija de la víctima, Elianí Isbat.

Este caso subraya un problema sistémico en Veracruz: la forma en que los grupos criminales logran someter a las autoridades municipales, tanto policiales como edilicias. A través de amenazas, «levantones», y el abandono de restos humanos en sitios turísticos o frente a oficinas gubernamentales como mensajes, estas organizaciones operan con una preocupante impunidad.

La extorsión, el cobro de piso y las privaciones ilegales de la libertad se han disparado en gran parte del estado, especialmente en la zona norte, donde al menos tres de las seis organizaciones criminales reconocidas por las autoridades operan. En esta región, los grupos delictivos se disputan el control de todo tipo de ilícitos, desde el robo de combustible y el tráfico de drogas hasta la extorsión.

¿Qué se sabe del Grupo Sombra?
El Grupo Sombra ha emergido como la organización más fuerte en la región norte y, posiblemente, en todo el estado. Su crecimiento ha sido exponencial, pasando de tener presencia en solo dos municipios del extremo norte a extenderse a más de 50 de los 212 municipios de Veracruz.

Esta agrupación surgió como una escisión del Cártel del Golfo y se ha fragmentado en diversas células, adoptando diferentes nombres como «Fuerzas Especiales Grupo Sombra», «Grupo de Reacción Inmediata Sombra», «Grupo Operativo Sombra» y, el más reciente, «Mafia Veracruzana», señalada como la responsable de la privación de la libertad y el asesinato de la maestra jubilada.