México.- La actriz y ex integrante de RBD, Maite Perroni, recurrió a su cuenta de Instagram para responder a la ola de críticas y violencia digital que recibió en redes sociales tras reaparecer en un evento público. Los comentarios, que se enfocaron en su aumento de peso, llegaron a sugerir que este cambio era un «karma» por antiguas especulaciones sobre su relación con su actual esposo, Andrés Tovar.

En un video emotivo y directo, la actriz decidió abrir una conversación sobre los implacables estándares de belleza, más allá de su experiencia personal.

Perroni inició su mensaje señalando lo irrelevante de la discusión sobre su físico en el contexto de los problemas mundiales.

“Nunca pensé que el tema de mi peso se volvería un tema tan relevante, mucho menos cuando en el mundo y en nuestro país evidentemente están pasando cosas que sí son importantes. La verdad me río, porque mientras algunas personas están muy ocupadas en analizar mi cuerpo como si se tratara de dar un informe financiero, yo estoy viviendo mi presente, estoy ocupada criando a mi hija, estoy viviendo mi vida real”, expresó.

La actriz abordó las tres posibilidades ante el hate: victimizarse, ignorarlo o abrir una conversación sobre la presión social. Señaló que la sociedad impone estándares inalcanzables: “Vivimos en una sociedad en donde nunca se es suficiente, nunca seremos suficientemente guapas, suficientemente inteligentes, suficientemente talentosas, suficientemente trabajadoras, suficientemente flacas. Como si de eso dependiera nuestro valor”.

Perroni dejó claro que se encuentra en un proceso natural que atraviesan muchas mujeres después de convertirse en madres. Su postura es de aceptación y gratitud hacia su cuerpo.

“Y yo por eso hoy decido abrazar mi cuerpo y agradecerle por haberme traído hasta aquí, por darme la fuerza para dar vida y poder atravesar todos los procesos y cambios y transformaciones que eso conlleva. Y eso me hace hoy sentirme mucho más real y más feliz”, afirmó.

Finalmente, la actriz pidió a sus seguidores no permitir que la opinión ajena defina su valor y aseguró que continuará enfocada en su bienestar y su familia. “Mientras tanto yo seguiré sanando, dejando ir lo que ya no es, las narrativas falsas sobre mí que no me pertenecen, descubriendo mis propios tiempos, aceptando mis cambios, abrazando mis procesos, viviendo mi vida con mucho amor y agradecimiento”.