México.- La meningitis ha cobrado la vida de varias personas en la región de Durango. Brenda es una de esas víctimas y decidió dejarle a sus hijos una historia para explicarles lo que pasaba.
La joven madre utilizó sus redes sociales para hacer un cuento llamado «Mamá Pez», donde plasmó su historia, sus miedos, el de su esposo y así despedirse de sus pequeños.
Brenda tenía 20 años y murió este fin de semana, sin embargo el cuento lo publicó el pasado 21 de octubre y le pide a su esposo que lea a su hija, Liah, el cuento por las noches.
«Sammy, Sebastián Cruz, HIJOS LOS AMO, LIAH BEBE TE AMO»
«Samy Sebastián, gracias por cuidar de la casa y de nuestras mascotas y de ustedes mismos y de su hermanita».
«Son los mejores hijos que mamá pudo tener, los amo, por favor en la noche cuéntenle este cuento a Liah
«, dice la publicación.
Este es el texto del cuento:
MAMÁ PEZ
Había una vez una mamá pez que enfermó desde al día siguiente que dio a luz a una hermosa pececita. Solo sintió dolor físico, día y noche y no entendía por qué. Cuidaba de ella como podía, sola en casa por las mañanas, hasta que llegaba papá pez y sus hermanos pececitos, y le daban de comer y le ayudaban a mamá a cuidar de ella, pero mamá no estaba bien, siempre lloraba de dolor, creían que tenía depresión postparto, porque ya no era ella, no sonreía, no tenía energía para salir a nadar y siempre estaba encerrada a obscuras en su habitación.
Papá pez la llevó a infinidad de doctores, pero nadie sabía que tenía, la internaban y nada. Ella seguía llorando de dolor. Un día, gracias a Dios, se encontró con un Dr. Pez. Ella ya se estaba quedando ciega, y el Dr. Pez la ayudó. La metió a una pecerita, empezó a curarla, ella volvió a la vida, ya no sentía esos dolores tan fuertes, y volvió a sonreír, pero en esa pecera, ahí iban y la visitaban sus amigos, familia, sus hijos, peces mayores, hermanitos de la pececita Liah, pero Doris, la mamá pez aún se sentía triste porque le faltaba su pececita bebé.
Ella no podía entrar ahí en la pecera donde estaba su mamá, porque también podía enfermar, y eso a mamá Doris le partía el corazón. Debía resistir mientras el Dr. Pez descubría qué bicho se alojó en la cabeza de su mamá para matarlo y que mamá jamás volviera a sufrir dolores fuera de la pecera.
Pero pasaba el tiempo y ninguna prueba arrojaba qué tenía Doris, cuando parecía que ya sabían que bicho la atacó, nada no era, eso implicaba que mamá tenía que estar más tiempo dentro de esa pecera para no morir.
Pero un día, hicieron otra prueba y salió el nombre del bichito y pum el doctor pudo matarlo y así liberaron a Doris muy feliz, sana, fuerte y llena de amor, nado y nado para abrazar a sus hermosos hijos y su pequeñita Líah, y fin.
Terminó la pesadilla, Doris agradecida con tooooodo el océano que le ayudó a estar fuerte y resistir dentro de esa pecera, estar lejos de la gente que ama y hacer su vida normal.
Y SOBRE TODO A PAPÁ PEZ Humbert BlAke CG, porque nunca la dejo sola en esa pecera y le daba ánimos cada día y la acompaño tooodos los días en esa pecera.
Nunca, nunca mi vida, voy a dejar de agradecerte cada día de tu vida que estuviste a mi lado sin soltarme en las buenas y en las malas que Dios siempre nos acompañe mi amor, TE AMO INFINITAMENTE, GRACIAS CORAZÓN POR TU ESTAR EN ESTE SUEÑO SIEMPRE DE LA MANO.
Gracias a todos por sus apoyos, LOS AMO, ESTOY EN LA RECTA FINAL Y NO ME VOY A RENDIR.







