México.- Con su intenso color naranja guiando las almas en el Día de Muertos, la flor de cempasúchil parece haber cumplido su misión. Sin embargo, esta planta ancestral es mucho más que un adorno en la ofrenda. Desde tiempos prehispánicos, la Tagetes erecta ha sido un recurso valioso con aplicaciones que van de la farmacia a la granja.

El Dr. Leonardo Alejandro Beltrán Rodríguez, del Instituto de Biología de la UNAM, subraya la importancia de revalorar la planta cuyo nombre náhuatl, cempohualxochitl, significa «veinte flores» o «varias flores», haciendo honor a sus múltiples usos.

Remedio de la Abuela: Medicina Digestiva y Femenina
La flor mexicana (una de las 36 especies de Tagetes nativas) tiene dos usos medicinales principales que la han mantenido viva en la herbolaria tradicional:

Problemas Digestivos: La infusión de tres a cuatro flores pequeñas, o incluso con todo y rama, se utiliza para combatir el empacho, la diarrea, la indigestión y los cólicos.

Cólicos Menstruales: Se utiliza en baños de asiento (mezclada a veces con pericón) para que sus propiedades relajen y disminuyan los dolores.

Además, con menor frecuencia, se emplea para calmar la fiebre, la tos y enfermedades respiratorias como la bronquitis.

Aliado de la Tierra: Abono e Insecticida Natural
En la agricultura, el cempasúchil demuestra su versatilidad como protector natural:

Insecticida y Repelente: Puede ser plantado en círculos alrededor de los cultivos o usado como repelente directo para protegerlos de plagas.

Fertilizante: Actúa como abono, mejorando las condiciones del suelo y proveyendo los nutrientes necesarios.

Colorante Industrial y Artesanal
Gracias a la luteína, un carotenoide que le da su pigmento anaranjado, el cempasúchil es esencial en la industria textil y alimentaria. Aunque su uso ha disminuido en México, países como China e India acaparan el 95% de la producción mundial y lo usan para:

Dar un color más amarillo intenso a la carne de pollo y la yema de huevo.

Teñir textiles y vasijas artesanales en estados como Guerrero y Oaxaca.

El Cempasúchil Chino y la Alerta de la UNAM
A pesar de su valor, México ya no se encuentra entre los principales productores de cempasúchil. La situación se complica porque, desde 2022, el mercado nacional ha dado preferencia a la versión china, proveniente de una semilla genéticamente modificada, más fácil de cultivar.

El Dr. Beltrán Rodríguez hizo un llamado urgente a la población a consumir el producto nativo. «Continuamos una tradición de domesticación del cempasúchil que se ha mantenido desde hace por lo menos tres mil años», señaló, pidiendo a los mexicanos apoyar la planta original para preservar la diversidad y la tradición.

Así, al comprar un puñado de «veinte flores», no solo se está honrando a un ser querido, sino que se está defendiendo un legado prehispánico en peligro.

¿Te gustaría saber cómo distinguir la flor de cempasúchil nativa de la especie china en el mercado?