Mazatlán.- El debate sobre la gentrificación y el turismo ha cobrado relevancia en las redes sociales durante los últimos días, especialmente en torno a la música de banda en las playas de Mazatlán, tras las objeciones planteadas por los hoteleros locales.

Las discusiones surgieron semanas atrás cuando se interrumpió un recital de música debido al volumen, lo que provocó un video compartido en redes sociales donde el gerente del hotel Double Three by Hilton expresó su preocupación por el ruido en la playa, así como en los bares y antros de la zona.

Otros líderes empresariales, como Ernesto “Neto” Coppel, también se han pronunciado en contra del ruido generado por los vehículos de transporte público tradicionales de Mazatlán, como las pulmonías y las aurigas, argumentando que afecta negativamente la experiencia turística y la reputación del destino.

A su vez, se ha difundido en redes sociales un letrero del condominio Camino al Mar que prohíbe la contratación de grupos musicales en la playa frente al condominio.

Sin embargo, las críticas no han tardado en llegar. La académica Carla Escoffié señaló que el conflicto va más allá del turismo versus la música, representando una división entre el turismo internacional y el turismo local, con los músicos locales siendo afectados por las restricciones.

En respuesta, Santiago Rosas, del Sindicato de la Música, criticó a los hoteleros por denostar a los músicos locales y defendió la tradición cultural de Mazatlán, instándolos a respetarla.

En resumen, mientras que los hoteleros y algunos sectores turísticos buscan controlar el ruido en las playas, los músicos locales argumentan que la música es una parte integral de la cultura sinaloense y una fuente de ingresos para muchas familias locales, prometiendo continuar con su labor.