Estados Unidos.- Las administraciones de Estados Unidos y México han logrado frenar significativamente la llegada masiva de migrantes a la frontera compartida, según reportes de activistas y fuentes humanitarias. Este cambio ha sido el resultado de medidas disuasivas impuestas por el gobierno de Joe Biden, con el apoyo de México, lo que ha debilitado las afirmaciones republicanas sobre una supuesta crisis fronteriza. Las detenciones de migrantes cayeron a su nivel más bajo, con 54,000 arrestos el mes pasado, lo que demuestra la efectividad de estas políticas.

Pedro Ríos, director del Comité de Servicios de los Amigos Americanos, señaló que la mayoría de los migrantes que aún logran llegar desconocen el uso de una aplicación móvil para programar una cita y solicitar asilo, lo que dificulta aún más el proceso. Además, destacó que los pocos migrantes que cruzan son mayormente de África y el Medio Oriente, lo que marca un cambio en el perfil de quienes buscan asilo en comparación con oleadas previas.

A pesar de la reducción en el número de migrantes, el proceso de asilo se ha vuelto más frustrante, según Ríos, debido a los largos tiempos de espera y las complicaciones adicionales impuestas por las autoridades mexicanas. Migrantes como Boanerges, de Ecuador, enfrentan dificultades para obtener citas, lo que agrava su situación. Con las elecciones presidenciales en Estados Unidos a la vuelta de la esquina, se espera que el futuro del sistema migratorio dependa del próximo resultado electoral.