Ciudad de México.- La prohibición de comercializar vapeadores y cigarros electrónicos en México ha disparado su venta en el mercado negro, donde se distribuyen sin control sanitario y con sustancias tóxicas que afectan a más de tres millones de consumidores. José Manuel Mier Odriosola, director del Instituto de Cirugía Torácica de Mínima Invasión en el Hospital Ángeles Lomas, advirtió que la falta de regulación convierte estos dispositivos en un riesgo para la salud, pues no hay garantías sobre su contenido ni su seguridad.
Actualmente, la Ley de Defensa del Consumidor prohíbe el uso de estos dispositivos en diversos espacios públicos, y una reforma aprobada en 2024 los equipara con el fentanilo en términos de uso ilícito. En este contexto, el Congreso de la Ciudad de México analiza una propuesta del diputado Alberto Vanegas para armonizar las leyes federales y locales en materia de salud, con el fin de reforzar la prohibición de su venta. Sin embargo, estos productos siguen ofreciéndose en calles y comercios por precios que van de los 50 a los 500 pesos, pese a los riesgos que representan.
El especialista en cirugía torácica subrayó que, aunque los vapeadores pueden ser una herramienta para quienes buscan reducir su consumo de tabaco, su falta de regulación genera un problema mayor. Advirtió que algunas versiones en el mercado negro pueden contener sustancias aún más dañinas que el tabaco convencional, por lo que exhortó a los consumidores a evitar la compra de estos productos en el comercio informal y a exigir controles sanitarios en su distribución.







