México.- México festeja por primera vez en su historia el Día Nacional del Perro Xoloitzcuintle este veintisiete de octubre, una fecha instituida tras la aprobación unánime de la Cámara de Diputados para rendir homenaje a la raza canina más antigua del país y reconocer su profundo valor dentro de la cosmovisión prehispánica como guía de las almas hacia el Mictlán. Para conmemorar esta efeméride histórica, la Ciudad de México puso en marcha el Primer Festival del Perro Xoloitzcuintle denominado Campo de Xolos, una celebración gratuita distribuida en sedes emblemáticas como el Centro Cultural El Rule, la Plaza Seminario y el Atrio de San Francisco, donde se ofrecen exposiciones, conferencias y una caminata simbólica en honor al fiel acompañante de los difuntos.
De acuerdo con la mitología mexica, el dios Xólotl creó a este singular canino a partir de una astilla del Hueso de la Vida con el propósito divino de escoltar los espíritus a través de los nueve estratos del inframundo, requiriendo de manera indispensable que el ejemplar fuera de tonalidad bermeja o café para cruzar el caudaloso río Chiconahuapan. Investigaciones paleontológicas del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México respaldan esta conexión espiritual al ubicar contextos funerarios y rituales con fósiles de perros desde el siglo siete de nuestra era en zonas como Tlatilco y Huapalcalco, estimándose que los orígenes de la raza se remontan entre dos mil y siete mil años atrás en el occidente del territorio nacional.
A pesar de haber rozado la extinción durante la colonización española debido a la persecución de los rituales autóctonos, la raza sobrevivió gracias a un histórico esfuerzo de rescate encabezado en mil novecientos cincuenta y cuatro por el diplomático británico Norman Pelham Wright en la cuenca del río Balsas, logrando su registro oficial en México al año siguiente y su reconocimiento internacional por la Federación Cinológica Internacional en mil novecientos sesenta y uno. Tras haber sido declarado patrimonio cultural de la capital mexicana en dos mil dieciséis, el xoloitzcuintle experimentó un fenómeno de proyección global sin precedentes a raíz del estreno de la cinta animada Coco en dos mil diecisiete, cuyo personaje Dante popularizó de forma masiva a la especie en redes sociales y plataformas digitales.
Especialistas en salud animal recuerdan que, al tratarse de una raza sin pelo, los xoloitzcuintles requieren cuidados dermatológicos constantes que incluyen el uso estricto de protector solar formulado para caninos, baños moderados con champú hipoalergénico y una hidratación adecuada de la piel para evitar el acné juvenil o la dermatitis. Con la oficialización de esta jornada en el calendario cultural, la sociedad mexicana reafirma su compromiso con la preservación biológica y simbólica de un ser vivo que transitó desde los altares prehispánicos hasta consolidarse como un emblema vivo de la identidad y el orgullo nacional.







