La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) informó que México se situó en el último lugar de los países miembros en cuanto al ahorro para el retiro obligatorio. En el año 2022, los trabajadores mexicanos contribuyeron con un 6.3 por ciento de su salario a este fondo, canalizado a través de las administradoras de fondos para el retiro (afores).

La tasa de cotización, que contempla la aportación patronal del 5.15 por ciento y la del trabajador del 1.125 por ciento, se elevó al 6.5 por ciento al incluir la cuota del Gobierno federal. Este porcentaje se ubicó muy por debajo del promedio de ahorro para el retiro obligatorio de los trabajadores a nivel de la OCDE, que alcanzó el 18.2 por ciento en el mismo período.

Comparando con otras naciones, Italia lidera con la tasa de cotización más alta, alcanzando el 33 por ciento. Por su parte, en América Latina, Colombia se posiciona como el país mejor ubicado con un ahorro obligatorio del 16 por ciento, seguido por Costa Rica con 13.5 por ciento y Chile con 12.7por ciento.

La OCDE proyectó un aumento en la tasa de ahorro obligatorio para México, pasando del 6.3 al 15 por ciento en los próximos años, como resultado de la reforma a la Ley del Seguro Social (LSS) realizada en 2020, que prevé incrementar las aportaciones patronales de 3.150 a 11.875 por ciento hasta el 2030, mientras que las contribuciones de los empleados se mantendrán en 1.125 por ciento de su salario.

Sin embargo, la OCDE destacó la disyuntiva entre la necesidad de compensar salarios netos más bajos con pensiones futuras más elevadas y el riesgo de impactar la competitividad económica y aumentar la informalidad laboral con cotizaciones obligatorias más altas.