México.- La Selección Mexicana no solo hizo vibrar la cancha del Estadio Azteca al sellar su clasificación a los Octavos de Final del Mundial 2026; también protagonizó el momento más replicado en las plataformas digitales. Tras derrotar con autoridad 2-0 a su similar de Ecuador y sepultar una dolorosa racha de 40 años sin ganar un partido de eliminación directa en Copas del Mundo, el vestidor del conjunto nacional se transformó en el escenario de una celebración tan histórica como pintoresca.

Mientras las principales arterias de la capital del país colapsaban por el júbilo de más de un millón de aficionados, la plantilla comandada por Javier «El Vasco» Aguirre decidió festejar el fin del maleficio recurriendo a una tradición ajena, pero con un sello estrictamente mexicano.

Un tributo nórdico con el rostro del «Vasco»
A través de las historias de Instagram del experimentado guardameta Guillermo Ochoa, se filtró el video donde los futbolistas y miembros del cuerpo técnico aparecen sentados en fila sobre el suelo del vestidor recreando el famoso «remo vikingo», la icónica celebración de sincronía y aplausos que popularizó la selección de Islandia en la Eurocopa 2016.

Sin embargo, el factor que desató la locura de los internautas fue el toque de humor del plantel: todos los jugadores que lideraban el remo portaban máscaras hiperrealistas con el rostro del director técnico Javier Aguirre. El timonel mexicano, lejos de molestarse, participó entre risas de la dinámica, evidenciando la solidez anímica y el buen ambiente que impera en el nido azteca de cara a la siguiente fase de la justa mundialista.

Redes aplauden la unión del grupo rumbo a Octavos
En cuestión de minutos, el metraje compartido por Ochoa superó las millones de reproducciones, saltando a plataformas como TikTok y X (antes Twitter), donde cronistas internacionales y aficionados de todo el mundo elogiaron la química del equipo.

Especialistas deportivos e hinchas coincidieron en que este nivel de comunión e irreverencia sana entre los consagrados y los elementos más jóvenes del Tricolor es el activo más valioso de la gestión de Aguirre. Tras décadas de presiones y el fantasma del «quinto partido», la Selección Mexicana parece haber encontrado en la empatía, el juego colectivo y las máscaras de su propio estratega el combustible necesario para encarar la recta definitiva de su Copa del Mundo.