Querétaro.- En un mensaje cargado de nacionalismo y firmeza política, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó la ceremonia por el 109 Aniversario de la Constitución de 1917. Durante su discurso, la mandataria aseguró que el país mantiene una postura inquebrantable frente a presiones externas, sentenciando que México «no se vende» y no se arrodillará ante ninguna potencia.

 Sheinbaum enfatizó que su administración no permitirá el retorno de prácticas del pasado ni la injerencia extranjera en decisiones estratégicas.

“México no regresará al régimen de privilegios y de corrupción. México tampoco regresará a ser colonia ni protectorado de nadie. Y México no entregará nunca sus recursos naturales”, sostuvo tajante la titular del Ejecutivo.

La presidenta vinculó la vigencia de la Carta Magna con la defensa de los recursos estratégicos del país, asegurando que la soberanía energética y territorial son pilares irrenunciables de su proyecto de nación.

Ante representantes de los tres poderes de la Unión y gobernadores, la Presidenta reiteró que la responsabilidad actual de los mexicanos es proteger la independencia lograda por generaciones pasadas.

“Nuestra responsabilidad es defender la patria, cuidar la soberanía y hacer realidad la justicia social por la que tantas y tantos entregaron su vida”, agregó, subrayando que el país solo se explica a través de la lucha constante de su pueblo «noble y valiente».

Un cierre enérgico
Para finalizar su intervención, la mandataria lanzó una proclama que resonó en el recinto, reafirmando la postura diplomática y política de su gobierno frente al escenario internacional:

  • “México no se doblega”
  • “México no se arrodilla”
  • “México no se rinde y no se vende”

Con vivas a la Constitución y al pueblo de México, Sheinbaum cerró el acto oficial, dejando claro que la solidaridad internacional y la «verdadera democracia» seguirán siendo el eje rector de su gestión.