Ciudad de México.- El legendario boxeador Mike Tyson está haciendo olas mientras se prepara para su esperado regreso al cuadrilátero en un combate de exhibición contra Jake Paul. En una reciente entrevista, Tyson reveló la seriedad con la que está tomando su entrenamiento, compartiendo detalles sorprendentes sobre su vida durante este período de preparación.
Tyson ha adoptado un enfoque disciplinado, dejando atrás dos aspectos de su vida que han sido parte de su imagen pública: las relaciones sexuales y las drogas. Durante aproximadamente seis semanas, ha optado por abstenerse de ambas actividades, priorizando su preparación física y mental para el combate.
“Probablemente durante seis semanas no me he drogado ni he tenido relaciones sexuales. Estoy viviendo mi vida de manera disciplinada ahora, así que ahora tendré que luchar disciplinadamente”, expresó Tyson, destacando su compromiso con su retorno al ring.
Sin embargo, Tyson no oculta las dificultades de renunciar a estos placeres. Aunque reconoce la restricción de su estilo de vida, Tyson muestra determinación al enfrentar estos sacrificios. “Odio no poder fumar… Odio no poder acostarme con mi esposa, pero lo hago como si me encantara”, admitió.
Además, Tyson se enfrenta a un desafío adicional: las estrictas reglas antidopaje establecidas por el Departamento de Licencias y Regulación de Texas, que supervisa los deportes de combate en el estado. Con el consumo de drogas prohibido para los boxeadores, Tyson está completamente enfocado en su preparación para el combate, sin margen para infringir estas normativas. A pesar de estos obstáculos, Tyson está ansioso por enfrentarse a Jake Paul y está seguro de que el evento atraerá una multitud récord, destacando su impacto duradero en el mundo del boxeo.







