Washington, EE. UU.- Donald Trump, presidente de Estados Unidos, señaló ayer que aún no ha decidido si su país se sumará a los ataques de Israel contra Irán.

«Tengo ideas sobre qué hacer, pero no he tomado una decisión final porque las cosas cambian», afirmó el mandatario desde el Despacho Oval de La Casa Blanca.

Calificó el conflicto como «muy triste» y aseguró que detesta «ver tanta muerte y destrucción».

Agregó que Israel «lo está haciendo bastante bien en términos de ganar la guerra», pues la primera noche de bombardeos contra Teherán fue «devastadora» para Irán.

El presidente estadounidense dejó abierta la posibilidad de sumarse al conflicto.

«Puede que lo haga. Puede que no lo haga. Quiero decir, nadie sabe lo que voy a hacer», señaló el republicano.

Trump encabezó después una reunión con el Consejo de Seguridad Nacional para evaluar la situación en Oriente Medio.

El fuego cruzado entre Israel e Irán está por cumplir una semana.

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, justificó los bombardeos luego de que los servicios de inteligencia de su país descubrieron que presuntamente Irán está acumulando uranio enriquecido y contaría con suficiente material para la fabricación de al menos nueve bombas nucleares. 

Los blancos de los ataques de Israel fueron bases y mandos militares, así como científicos que participan en el Programa Nuclear de Irán.

Tras los bombardeos en Teherán, el gobierno iraní respondió lanzando misiles a Tel Aviv y otras ciudades de Israel. 

Pese a que este país cuenta con un sistema antimisiles denominado Domo de Hierro, Irán usó proyectiles más sofisticados que alcanzaron a evadir el escudo israelí y causaron muertos y daños materiales.

Ante la escalada del conflicto, Donald Trump abandonó el lunes la Cumbre del G7 en Canadá para evaluar si su país se suma al conflicto.

El martes pasado el mandatario exigió en redes sociales la «rendición incondicional» y amenazó con matar al ayatola Alí Jamenei, líder supremo de Irán.