Estados Unidos.- El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aseguró que un ataque conjunto entre Israel y Estados Unidos contra Irán destruyó el complejo del ayatolá Alí Jamenei, ubicado en el centro de Teherán. En un mensaje televisado, el mandatario calificó la ofensiva como un “ataque sorpresa” y afirmó que existen “numerosos indicios” de que el líder supremo iraní podría haber muerto tras los bombardeos. Durante la jornada, medios israelíes señalaron que tanto Jamenei como el presidente iraní, Masud Pezeshkian, estaban entre los objetivos de la operación.
Netanyahu sostuvo que la ofensiva frustró planes de altos mandos del régimen iraní, incluidos comandantes de la Guardia Revolucionaria y responsables del programa nuclear. Añadió que en los próximos días continuarán los ataques contra “miles de objetivos” vinculados al gobierno iraní, al que calificó como un régimen terrorista. En su intervención, reiteró que la destrucción del complejo de Jamenei representa un golpe directo al corazón del poder en la capital iraní.
Además, el primer ministro lanzó un llamado directo a la población de Irán para que se movilice y “aproveche esta oportunidad” para derrocar al régimen. Invitó a los ciudadanos a salir a las calles y aseguró que la ayuda que esperaban “ha llegado”. Horas después de sus declaraciones, testigos reportaron escenas de júbilo en distintos barrios de Teherán, donde vecinos aplaudieron desde sus ventanas y celebraron tras difundirse la versión sobre la presunta muerte del líder supremo en los bombardeos.







