Nueva York.- El depuesto presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, se declararon este jueves no culpables de los nuevos cargos de conspiración para cometer torturas presentados en su contra por la Fiscalía de Estados Unidos. La comparecencia tuvo lugar ante el juez federal Alvin Hellerstein en un tribunal de Manhattan, Nueva York, donde el exmandatario venezolano rechazó categóricamente a través de un intérprete la ampliación de la acusación formulada por la justicia estadounidense, calificándola como un conjunto de falsas alegaciones.

Las nuevas imputaciones judiciales señalan que Maduro habría ordenado a funcionarios de su régimen someter a torturas a opositores políticos y miembros de las fuerzas armadas acusados de conspirar contra su administración. La Fiscalía neoyorquina argumenta que en dos mil catorce se instruyó el secuestro y maltrato sistemático de militares disidentes para obtener información, un plan que presuntamente contó con el respaldo explícito de Flores durante reuniones estratégicas. Aunque a ninguno se le acusa de ejecutar directamente los abusos físicos, el expediente sostiene su responsabilidad directa en la conspiración para perpetrar dichos delitos.

Este desarrollo procesal amplía el juicio que la pareja ya enfrenta en territorio estadounidense por delitos de narcotráfico y conspiración para facilitar el tráfico de cocaína, luego de haber sido capturados en Caracas durante el mes de enero en el marco de una operación militar estadounidense ordenada por el presidente Donald Trump. Durante la sesión, el juez Hellerstein fijó para el diecisiete de diciembre la presentación de los argumentos orales relativos a los cargos de drogas, en un proceso donde ambos imputados, de sesenta y tres y setenta años de edad respectivamente, podrían enfrentar una condena mínima obligatoria de cincuenta años de prisión en caso de ser hallados culpables.