Ciudad de México.- Durante un discurso dirigido a las fuerzas de seguridad en el Kremlin, en Moscú, el presidente Vladimir Putin afirmó el martes que ni el ejército ni la población rusa respaldaron la rebelión armada llevada a cabo por el grupo Wagner.
Putin declaró que aquellos arrastrados por la revuelta se percataron de que tanto el ejército como el pueblo no estaban de su lado. En sus declaraciones, el presidente destacó que el trabajo de las fuerzas de seguridad el sábado pasado permitió prevenir el desarrollo extremadamente peligroso de la situación.
Las declaraciones de Putin se produjeron cuatro días después de que el grupo Wagner, compuesto por mercenarios y ex reclusos, iniciara una insurrección armada contra el ejército ruso, a pesar de haber apoyado previamente las operaciones militares en Ucrania.
La revuelta tuvo lugar después de que Yevgueni Prigozhin acusara al ejército ruso de la muerte de varios miembros de Wagner en un bombardeo en la ciudad de Bajmut, escenario de intensos enfrentamientos en los últimos meses.
Como parte de la rebelión, las tropas de Wagner se dirigieron hacia Moscú, mientras que otras se retiraron del campo de batalla. Sin embargo, después de una serie de negociaciones entre Prigozhin y Putin, los mercenarios detuvieron su avance.
Asimismo, el líder de Wagner recibió una orden de arresto por parte del gobierno ruso, a lo que respondió que su movimiento no buscaba derrocar a Rusia, sino que se trataba de una manifestación de protesta.
En el marco de las negociaciones, se ordenó a los mercenarios que se retiraran del territorio ruso hacia Bielorrusia, mientras que aquellos que no participaron en la revuelta tuvieron la oportunidad de unirse al ejército de Putin.
A pesar de todo, durante la salida del grupo Wagner de Moscú y otras ciudades rusas, algunas personas se acercaron para tomar fotografías y expresar su gratitud a los paramilitares por su labor en la guerra contra Ucrania.







