Kananaskis, Can.- El esperado encuentro entre la presidenta de México Claudia Sheinbaum Pardo, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, no se concretó y en su lugar hubo una llamada telefónica calificada como «muy buena» por la mandataria.
«Tuve una muy buena conversación telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien me comunicó que ayer salió de emergencia por la situación en Medio Oriente. Coincidimos en trabajar juntos para llegar pronto a un acuerdo en diversos temas que hoy nos preocupan», señaló Sheinbaum Pardo.
El encuentro se realizaría en el marco de la quincuagésima primera Cumbre de Líderes del G7 en Kananaskis, Canadá, donde México asistió como país invitado.
El encuentro entre ambos mandatarios era esperado pues sería la primera vez que ambos se encontrarían cara a cara tras varias llamadas telefónicas que han tenido.
Además, estaría presente en la Cumbre el primer ministro canadiense, Mark Carney, quien tiene intereses en común con Sheinbaum para abordar con Trump el tratado comercial entre los países norteamericanos.
Tanto México como Canadá han sido blanco de amenazas arancelarias por parte del presidente estadounidense, pese a que son sus principales socios comerciales.
La presidenta Sheinbaum también tenía interés en abordar con el mandatario republicado el tema migratorio y arancelario, pues en los últimos meses Trump ha emprendido una persecución contra los extranjeros, muchos de ellos mexicanos, y ha amenazado al país con imponer aranceles a las importaciones hacia su nación, en particular al acero y el aluminio.
Sheinbaum también fue acusada por la secretaria de Seguridad, Kristi Noem, por presuntamente haber alentado las protestas en Los Ángeles, por unas declaraciones anteriores donde la presidenta de México se quejaba del impuesto a las remesas que la Administración de Trump pretende imponer.







