Nuevo León.- Nuevo León ha registrado un récord histórico en delitos relacionados con disparo de arma de fuego, acumulando 348 casos en los primeros diez meses del 2024. Esta cifra supera la más alta registrada en todo el 2023, que cerró con 346 investigaciones, y marca un aumento considerable frente a los 345 casos reportados en 2022, lo que refleja una preocupante tendencia al alza en la criminalidad armada en la entidad.
Desde 2017, cuando se registraron por primera vez más de cien delitos por disparo de arma de fuego, los números han ido incrementándose cada año. En 2020, el estado superó los 200 casos, y en 2022, por primera vez, se reportaron más de 300, alcanzando los 345. El crecimiento ha sido constante, con 346 casos en 2023 y 348 en 2024, marcando un patrón preocupante en la violencia armada.
Al comparar los datos con los de años anteriores, se observa que el aumento de estos delitos es significativo, especialmente en los últimos cinco años. En 2019 se registraron 169 casos, un número que, aunque alarmante en su momento, ahora parece ser solo una fracción frente a los niveles alcanzados en años posteriores, lo que plantea serias preocupaciones sobre la seguridad pública en Nuevo León.







