Guanajuato.-   El obispo de la Diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, expresó su profunda preocupación ante el creciente problema de violencia que afecta a los jóvenes de la región. Durante una homilía, el religioso señaló que la violencia no solo alcanza a los menores como víctimas colaterales, sino que también los involucra como actores activos en hechos delictivos.

«La violencia cada vez más está alcanzando a menores de edad, parece que se extiende sin control y nos está cobrando víctimas colaterales, incluidos niños», alertó el obispo.

Díaz Díaz destacó que la situación es alarmante, ya que muchos jóvenes están siendo reclutados por el crimen organizado para realizar actividades ilícitas como halconear o sicariar. Esta problemática se ha evidenciado en las cárceles, donde el obispo ha observado un aumento en el número de jóvenes reclusos con largas historias criminales.

«Me llama la atención que en las cárceles, aunque no puede haber menores de edad, hay jóvenes de 19 ó 20 años con largas historias de homicidios», declaró el prelado.

Ante este panorama, el obispo hizo un llamado urgente a autoridades, padres de familia, escuelas e instituciones religiosas a trabajar de manera coordinada para prevenir la violencia y construir una sociedad más pacífica.

«Es un problema que se está propagando con fuerza. Nos debe cuestionar a todos, ¿qué estamos haciendo para resolver esta situación? No basta señalar, cada uno tiene una responsabilidad en la construcción de la paz», enfatizó Díaz Díaz.