Estados Unidos.- Ovidio Guzmán López, conocido como «El Ratón» y uno de los hijos más destacados de Joaquín «El Chapo» Guzmán, se presentó nuevamente ante la justicia estadounidense en la Corte del Distrito Norte de Illinois, Chicago. Acompañado por fuertes medidas de seguridad, Guzmán llegó esposado de pies y manos para comparecer ante la jueza Sharon Johnson Coleman.

En esta segunda audiencia, la defensa legal a cargo de Jeffrey Lichtman solicitó más tiempo para analizar las pruebas presentadas por la fiscalía, que incluyen documentos, 272 videos y audios. Ambas partes convinieron en extender el plazo, programando la próxima audiencia para el 18 de marzo de 2024, según informó Univision Noticias.

La audiencia, notoriamente breve, duró apenas cinco minutos, durante los cuales Ovidio Guzmán utilizó audífonos para escuchar al traductor. A diferencia de la primera comparecencia, hubo menos seguridad y menos presencia mediática en la corte.

Se destacó la diferencia en la actitud de Guzmán López, quien mostró una actitud más tranquila y una apariencia física diferente, luciendo más delgado que en su declaración de no culpable respecto a cinco cargos relacionados con el narcotráfico.

Según Noticias Telemundo, la jueza Coleman ordenó que Ovidio continúe bajo custodia en el Centro Metropolitano Correccional de Chicago, cumpliendo con las órdenes de distintos distritos federales estadounidenses, incluyendo los de Illinois, el Sur de Nueva York y el Distrito de Columbia.

El Caso Legal de Ovidio Guzmán

Ovidio Guzmán, al declararse no culpable, se enfrenta a un juicio con cargos que podrían resultar en una sentencia de 70 años a cadena perpetua. Los cargos incluyen participación en una empresa criminal continua, asociación delictuosa, conspiración, posesión de cantidad significativa de drogas y portación ilegal de arma de fuego.

Las pruebas presentadas en su contra, que se destruirán al finalizar el juicio, cuentan con una orden de protección que prohíbe su copia. Las autoridades estadounidenses sostienen que Ovidio Guzmán y sus hermanos son líderes de Los Chapitos, una facción del Cártel de Sinaloa, siendo también señalados como principales productores de fentanilo, droga causante de una crisis de salud pública en el país.