Nuevo León.- Tras vivir un angustiante episodio de 48 horas por el secuestro de su bebé de dos meses, Juan José y Esmeralda, padres del menor, expresaron su gratitud hacia quienes contribuyeron en la búsqueda y recuperación de su hijo. La pareja, aunque sin guardar rencor, solicita que se aplique la ley a los responsables de la sustracción.
En entrevista para Telediario Matutino, Esmeralda manifestó la alegría de tener de nuevo a su bebé en casa, donde ahora está con su hermana melliza. La madre también agradeció profundamente a la ciudadanía por difundir la ficha de búsqueda y a la Fiscalía Antisecuestro por su apoyo y compromiso durante el operativo de rescate.
“Eran horas de mucha angustia, desesperación y temor”, comentó Esmeralda, recordando las largas horas en que la fe en Dios le dio esperanza de que su hijo regresara sano y salvo. “Nos sentíamos intranquilos porque no estaba el bebito. De no volver a verlo, se lo comentaba siempre a Dios, pero gracias a Él, nos lo devolvió”.
La madre lamentó haber depositado su confianza en las personas que presuntamente organizaron el secuestro, y señaló que esta experiencia le ha dejado una valiosa lección sobre la importancia de ser cautelosa y proteger a sus hijos de posibles peligros. “No se debe confiar en nadie”, mencionó, visiblemente afectada por la traición de quienes planearon el plagio.
“Que les caiga todo el peso de la ley, porque eso no se hace y mucho menos con un bebé, porque es un inocente, un angelito”, expresó Esmeralda, subrayando que, aunque no guarda rencor, confía en que la justicia y Dios se encarguen de quienes orquestaron el acto.
Por su parte, Juan José, el padre del menor, coincidió con Esmeralda en la importancia de que se investigue a fondo el caso y se actúe conforme a derecho. También agradeció a la Fiscalía por el respaldo y el esfuerzo en la localización del pequeño, asegurando que su familia siempre estuvo informada y apoyada durante el proceso.
Este caso ha puesto de relieve la importancia de la solidaridad social y el trabajo de las autoridades en situaciones de crisis. La pareja de Escobedo afronta ahora el desafío de retomar la tranquilidad y cuidar a su familia con la confianza de que la justicia se encargará de los responsables.






