Saltillo.- Muchos de los males que aquejan a la sociedad, como la delincuencia, el vandalismo, la drogadicción o el alcoholismo, son producto de que niños y jóvenes no fueron educados con valores dentro de la familia.

Por ese motivo hay una descomposición social que es necesario atender o, de lo contrario, se irán acentuando más tales problemáticas.

Explicó que uno de los problemas que más aquejan a los jóvenes es el uso y abuso de sustancias ilícitas y de ahí se desprenden conductas que pueden ser delictivas.

Enfatizó la necesidad de educar a los hijos con valores, con responsabilidad para hacerlos hombres y mujeres de bien a la sociedad.

Y así se evita que caigan en placeres mundanos que lo único que deja es la pérdida de valores y desinterés de luchar por sus metas de vida.