Sumar a la alianza del PRI por la gubernatura de Coahuila a Alfredo Paredes huele mal.
El todavía alcalde de Monclova arrastra denuncias por malos manejos, que utilizará la unidad de inteligencia financiera del Gobierno federal con motivos de combate a la corrupción y políticos, golpear al PRI.
Al mismo tiempo, en Monclova el nuevo alcalde Mario Dávila deberá dar respuesta a las denuncias por el caso de los mil millones de pesos de desvíos de la administración de Alfredo Paredes quien llegó por el PAN y perdió la diputación federal.
Vienen malos tiempos para Alfredo Paredes y sus pasivos no los puede absorber el virtual candidato del PRI a gobernador, Manolo Jiménez.
Incluso, al interior del PAN, la gran mayoría de los dirigentes y militantes se comienzan a desmarcar de Paredes, mientras arropan a otro aún alcalde como lo es Jorge Zermeño.
Ya desde ahora se comienza a notar que Morena, todavía sin candidato, buscará desprestigiar a personajes priistas.
Ante ese escenario, previo a la elección de gobernador en el 23, la suma de pasivos no ayuda y, por el contrario, resta.
Más cuando se advierte también que Morena sacará del baúl, otros dos grandes pasivos: la mega deuda y las empresas fantasmas.
A la falta de resultados del gobierno del presidente López Obrador, la estrategia clara es seguir con el llamado combate a la corrupción y ahí se acomoda Alfredo Paredes.






