Ciudad de México.- Petróleos Mexicanos implementó una nueva estrategia que combina recursos estatales con inversión privada, a través de la firma de contratos mixtos que permiten la participación de empresas nacionales e internacionales en el desarrollo de campos petroleros. En esta modalidad, la empresa mantiene la propiedad de los recursos y las asignaciones, pero comparte operaciones con el sector privado para aprovechar tecnología y experiencia.

En una primera etapa, la petrolera estatal ha formalizado 11 contratos bajo este esquema, con la meta de alcanzar 21 antes de que concluya el año. De acuerdo con estimaciones oficiales, la aportación conjunta de estos proyectos podría sumar hasta 450 mil barriles diarios de crudo a la producción nacional hacia 2033, además de una incorporación inmediata de 70 mil barriles de petróleo y 610 millones de pies cúbicos de gas al día.

El modelo mixto también busca aliviar la presión financiera de Pemex, cuya deuda ronda los 100 mil millones de dólares, más compromisos con contratistas y proveedores por 22 mil millones adicionales. Los primeros contratos representarían una inversión cercana a los 8 mil millones de dólares y forman parte de un plan estratégico a 10 años que pretende dar viabilidad a la empresa, incrementar las reservas de crudo y elevar la producción nacional a 1.8 millones de barriles diarios.