Oaxaca.- Lo que debía ser una diligencia oficial por el asesinato de un trabajador se ha transformado en un escándalo para la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO). Peritos de la institución han sido señalados de presunta rapiña tras ser acusados de sustraer dinero en efectivo y mercancía —específicamente camarones— de la base de transporte Líneas Unidas, mientras procesaban la escena del crimen.

La denuncia, que ha cobrado fuerza en redes sociales, sostiene que el actuar de los funcionarios fue captado por cámaras de seguridad del establecimiento.

Ante la presión mediática, el Fiscal del estado emitió una declaración que ha generado más dudas que certezas. Según la versión oficial, los camarones no fueron robados, sino tomados como “muestras” para la investigación. No obstante, la parte afectada denunció que, tras el reclamo, el producto fue devuelto, pero en estado de descomposición, lo que lo hace inservible para su venta o consumo.

A diferencia de la mercancía, los 15 mil pesos en efectivo que se reportaron como faltantes en la base de transporte siguen sin aparecer. Cámaras de vigilancia habrían registrado el momento exacto en que los peritos se guardaban los objetos y el producto.