Francia.- En un mundo de cumbres rígidas y protocolos estrictos, el Palacio de Akasaka en Japón fue escenario de un momento que pocos esperaban ver. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y la mandataria japonesa, Sanae Takaichi, protagonizaron una imagen que ha dado la vuelta al globo: ambos líderes recrearon el icónico gesto del «Kamehameha», popularizado por Goku en la serie Dragon Ball.
Lo que comenzó como una reunión estratégica de alto nivel terminó con risas y una complicidad inusual que, más allá de la anécdota, encierra una robusta agenda de cooperación bilateral.
Tras finalizar sus declaraciones oficiales ante la prensa, fue la mandataria Takaichi quien sorprendió a los presentes al realizar la famosa pose de combate del manga de Akira Toriyama. Lejos de mostrarse incómodo, Macron —conocido por ser un entusiasta de la cultura japonesa— se sumó de inmediato a la dinámica, generando una postal de cercanía poco común en la diplomacia de las grandes potencias.
El gesto no fue casual. Detrás de la broma reside un acuerdo formal: Francia y Japón han pactado reforzar su cooperación cultural, con un enfoque especial en la expansión del manga en territorio francés y el impulso de coproducciones audiovisuales entre ambas naciones.







