Ciudad de México.- El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anunció que el frente frío 39 ha dejado de afectar al país, sin embargo, la masa de aire que lo impulsó experimentará cambios en sus características térmicas, provocando un incremento progresivo de las temperaturas vespertinas en diversas regiones del territorio nacional. Se espera que este fenómeno genere un aumento significativo en las temperaturas máximas, con posibilidades de superar los 40 grados Celsius en áreas como Colima, Michoacán, Guerrero, Morelos y Campeche. A pesar de este calentamiento, se prevé que persista un ambiente frío a muy frío durante las mañanas y noches en las zonas montañosas del noroeste de México.

¿Llegará la lluvia finalmente?

El SMN señaló que la combinación de un canal de baja presión en el sureste mexicano y el ingreso de humedad procedente del Golfo de México y el Mar Caribe favorecerán la presencia de lluvias y chubascos en el noreste, oriente y sureste del país, así como en la península de Yucatán. Se pronostican intervalos de chubascos en estados como Puebla, Veracruz, Oaxaca, Chiapas y Tabasco, mientras que se esperan lluvias aisladas en regiones como Baja California, Durango, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Hidalgo, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.

Expectativas de precipitaciones y variaciones térmicas

Las precipitaciones y las variaciones en las temperaturas serán significativas en diversas partes del país. Se prevé que las temperaturas máximas oscilen entre los 40 y 45 grados Celsius en áreas como Colima, Michoacán, Guerrero y la región sur de Morelos, mientras que en zonas como Jalisco, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo se esperan máximas entre 35 y 40 grados Celsius. Por otro lado, se anticipan temperaturas mínimas entre -10 y -5 grados Celsius con heladas en las sierras de Chihuahua y Durango, y entre -5 y 0 grados Celsius en las sierras de Baja California, Sonora y Coahuila.

Este panorama meteorológico ofrece un amplio espectro de condiciones climáticas en México, desde el calor intenso hasta la posibilidad de lluvias y el mantenimiento de fríos matutinos, lo que demanda precaución y adaptación por parte de la población ante estos cambios.