Ciudad de México.- En un hito tecnológico, la primera misión lunar diseñada y construida en Latinoamérica, en el Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM, inició su travesía hacia la Luna este lunes. La nave Peregrin, de la empresa Astrobotic, propulsada por el cohete Vulcan Centauro, despegó desde Cabo Cañaveral, Florida, marcando un logro significativo para la civilización humana actual.

La misión, llamada Colmena, consiste en cinco micro robots de 12 centímetros de diámetro y menos de 60 gramos cada uno. Acompañados por un módulo de despliegue y telecomunicaciones, estos artefactos, con un peso total de 600 gramos, tienen como objetivo estudiar los desafíos que enfrentan en el ambiente espacial, abriendo nuevas posibilidades para la ingeniería espacial.

Se espera que Colmena se separe del cohete aproximadamente una hora y media después del lanzamiento, con un viaje estimado de cuatro a seis semanas hacia la Luna. Una vez allí, la nave procesará los datos recopilados por los robots, actuando como intermediario entre ellos y el centro de control en Tierra. Además, se proyectan dos misiones más a la superficie lunar para 2030, con el objetivo de desarrollar tecnología para la minería de metales preciosos o tierras raras.

Gustavo Medina Tanco, responsable de la Misión Colmena, destacó que este logro no solo representa un hito tecnológico, sino también un éxito para México. El proyecto permitió la formación de alrededor de 250 jóvenes universitarios de la UNAM y otras instituciones mexicanas. Esta iniciativa pone a México en la vanguardia de la investigación espacial, marcando un paso importante hacia el posicionamiento del país como actor clave en el nuevo espacio, tanto en órbitas bajas como en la exploración lunar.