Sinaloa.- El despliegue de fuerzas de seguridad en México ha sido reorientado para atender prioritariamente a los estados de Sinaloa, Chiapas y Michoacán, según el informe de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. En los primeros días de la actual administración, se decidió enfocar los recursos en la protección de la población y sus bienes, además de reducir delitos de alto impacto. Esta estrategia busca incrementar la confianza en la seguridad pública y tiene como uno de sus principales objetivos disminuir los índices de criminalidad en regiones críticas.

Para lograr esta meta, se ha desplegado a 246 mil 250 elementos de la Guardia Nacional y las fuerzas armadas, quienes operan bajo una estrategia de inteligencia y coordinación institucional en todo el territorio. El gabinete de seguridad elaboró un diagnóstico detallado de las zonas con mayor incidencia delictiva, estableciendo áreas prioritarias de atención en los diez municipios más afectados del país. Esta estrategia responde a la necesidad de contener los delitos en las regiones más conflictivas, y marca un esfuerzo conjunto de las autoridades federales y estatales.

En particular, Culiacán, Sinaloa, recibió atención especial debido a enfrentamientos entre facciones de un grupo criminal. En Chiapas, se focalizaron recursos en la frontera Comalapa, una región con conflictos sociales relevantes, mientras que en Michoacán se abordaron las actividades delictivas que afectan la producción y comercialización del limón, así como el incremento en el robo de transporte en carreteras federales. Estas acciones reflejan un enfoque específico en problemas que afectan tanto la economía como la seguridad de las comunidades locales.