Las ventas de Tesla cayeron un 13 por ciento en el primer trimestre de 2025, cifra que representó su mayor descenso en casi tres años.
La compañía de Elon Musk entregó 336 mil 681 vehículos en los primeros tres meses del año, 50 mil menos que en el mismo periodo de 2024.
La empresa atribuyó parte de la caída a cambios en la producción del Model Y, aunque analistas señalan que la competencia creciente y la politización de la marca afectaron la demanda.

El activismo político de Elon Musk, especialmente su cercanía con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó rechazo entre algunos clientes.
En Europa, las ventas de Tesla cayeron hasta un 49 por ciento en los dos primeros meses del año, con protestas y actos de vandalismo contra la marca en varias ciudades.
En Estados Unidos, grupos de activistas promovieron boicots contra la compañía, mientras el FBI investiga ataques a concesionarios.

Tesla también enfrenta una dura competencia de fabricantes chinos como BYD, que vendió más de 416 mil vehículos eléctricos en el primer trimestre, un 39 por ciento más que en 2024.
Además, las acciones de Tesla perdieron un 44 por ciento de su valor desde diciembre.






