Ciudad de México.- En el cierre de su gira de rendición de cuentas “Honestidad y resultados” desde el Zócalo capitalino, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, resaltó que rendir cuentas es un acto de congruencia y de obediencia al pueblo, esto luego de haber recorrido en 12 días todo el país realizando asambleas que registraron una asistencia de cerca de 850 mil personas, lo que demuestra que su Gobierno es cercano, pues surgió de un movimiento social formado en la plaza pública que lucha por la justicia y la democracia. 

“Amigas y amigos: estar hoy aquí, en este Zócalo, al concluir esta gira de rendición de cuentas por todo el país, no es un acto protocolario, es un acto de congruencia. Rendir cuentas en plaza pública es obedecer al pueblo, porque es el pueblo el único dueño de la soberanía nacional. Y es imposible cerrar este balance nacional sin rendir homenaje al corazón mismo de esta Transformación, a este maravilloso pueblo de la Ciudad de México que hoy nos recibe”, destacó. 

Asimismo, hizo un llamado al pueblo de México para seguir caminando juntos, pueblo y gobierno en unidad, reiterando que la soberanía es del pueblo, por lo que ninguna potencia extranjera, élite económica o política dicta el presente ni el futuro de la patria, ya que esa decisión solo le pertenece a las y los mexicanos.

“Llegamos al final de esta gira de rendición de cuentas ‘Honestidad y resultados’. Al pueblo de la capital y a todo el pueblo de México les digo: sigamos caminando juntas y juntos, con el orgullo de nuestra historia y la certeza de nuestro porvenir. Recuerden siempre que no hay divorcio entre pueblo y gobierno, que gobierno y pueblo unidos jamás seremos vencidos. ¡Que viva la soberanía nacional! ¡Que viva la justicia social! ¡Que viva la libertad y la democracia! ¡Que viva la Ciudad de México! ¡Que viva México!”, puntualizó. 

La presidenta destacó que en dos años se ha revertido buena parte de las reformas del neoliberalismo, al reconocer la educación en todos los niveles, la salud, la vivienda y los Programas para el Bienestar como un derecho; la aprobación de la jornada laboral de 40 horas; el reconocimiento de los pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho; la igualdad sustantiva de las mujeres; la no reelección en ningún cargo de elección popular a partir de 2030; la prohibición del nepotismo; la elección por voto popular del Poder Judicial; el rechazo a la injerencia extranjera y la pena máxima a cualquier agente extranjero que intente violar el territorio mexicano. 

Además, se recuperaron Pemex y CFE como empresas públicas; el agua es un bien nacional y se impulsa la reforma histórica para que toda persona que desee ser gobernador, Jefe de Gobierno o Presidente de la República tenga una sola nacionalidad: la mexicana.