Estados Unidos.- En un golpe sísmico para la administración de Donald Trump, el director del Centro Nacional de Contraterrorismo (NCTC), Joe Kent, presentó su renuncia este martes. El alto funcionario, un exBoina Verde y figura cercana a la base más dura del trumpismo, afirmó que «no puede en buena conciencia» respaldar un conflicto que considera basado en mentiras y presiones extranjeras.
A través de sus redes sociales, Kent lanzó una acusación incendiaria: asegura que Irán no representaba una amenaza inminente para la seguridad nacional y que Estados Unidos fue «engañado» para iniciar las hostilidades.
La carta de renuncia de Kent no solo cuestiona la estrategia militar, sino que señala directamente a aliados internacionales y grupos de poder en Washington como los arquitectos de la guerra.
- La «Trampa» de Oriente Medio: Kent citó las propias advertencias pasadas de Trump, señalando que estas guerras solo «roban vidas preciosas de patriotas y agotan la riqueza de la nación».
- Presión Externa: El exdirector afirmó que «altos funcionarios israelíes» y medios de comunicación influyentes sembraron sentimientos belicistas para forzar la intervención.
- El fantasma de Irak: «Es la misma táctica que utilizaron para arrastrarnos a la desastrosa guerra de Irak… fue una mentira y no podemos cometer este error de nuevo», sentenció.
La renuncia de Kent es especialmente significativa debido a su historial. A diferencia de otros críticos de la guerra, Kent es un veterano con 11 despliegues de combate y exmiembro de la CIA, cuya confirmación fue impulsada por los republicanos pese a la feroz oposición demócrata.
Hasta el momento, la Casa Blanca ha guardado silencio sobre la dimisión de Kent. Sin embargo, el presidente del Congreso, Mike Johnson, sugirió recientemente que Trump se enfrentó a una «decisión muy difícil» debido a que Israel estaba decidido a actuar por cuenta propia, lo que habría forzado la mano del mandatario estadounidense.







