Ciudad de México.- La esperada pelea entre Saúl «Canelo» Álvarez y David Benavidez se ha visto empañada por una solicitud económica desorbitante. Álvarez, buscando entre 150 y 200 millones de dólares, ha dejado en claro sus exigencias, pero su representante, Sampson Lewkowicz, considera que esta cifra podría haber cerrado las puertas del posible encuentro de forma definitiva. Lewkowicz, al parecer, ve inviable que alguien, incluso los saudíes, pueda costear tal suma.

Las críticas hacia la petición de Álvarez no se hicieron esperar. Lewkowicz, apoderado del Monstruo Mexicano, señaló que el jeque árabe Turki Alalshikh podría haberse desinteresado ante la magnitud de la cifra exigida. «Creo que Canelo, al decir 150 o 200 millones de dólares, el jeque ha de haber dicho: ‘Tengo dinero, pero no soy pendejo’. 200 es demasiado», explicó Lewkowicz en una entrevista con Fox Sports.

La ausencia de una oferta potente ha generado incertidumbre en torno a la realización del combate. Mauricio Sulaimán, presidente del CMB, reconoció la necesidad de un esfuerzo conjunto entre organismos, empresarios y boxeadores para materializar esta pelea de gran envergadura. Sin embargo, la falta de inversores interesados ha complicado aún más las cosas. Para el mánager, la insistencia en una cifra tan alta ha desanimado a los seguidores, lo que podría traducirse en una oportunidad perdida.

En resumen, la petición económica de Saúl «Canelo» Álvarez ha arrojado una sombra de incertidumbre sobre la tan esperada pelea contra David Benavidez. Con las negociaciones en punto muerto y la falta de inversores dispuestos a pagar la suma exigida, el futuro de este enfrentamiento parece más lejano que nunca. La sobreexposición mediática y la exageración en torno a las demandas económicas podrían haber socavado las posibilidades de que este enfrentamiento llegue a buen puerto.