Saltillo, Coah.- El cuerpo de Eliud Aranda fue trasladado a la Arena 8 Segundo, donde familiares, amigos y seres queridos se reunieron para rendirle un emotivo homenaje. Entre muestras de afecto y respeto, los asistentes recordaron la trayectoria y pasión del joven, en un ambiente marcado por la tristeza, pero también por el orgullo de haberlo conocido.

Durante el velorio, realizado en la capilla Renacimiento de Funeraria Martínez, allegados compartieron recuerdos y anécdotas que reflejaron la determinación de Eliud por destacar en el rodeo. “Llegaría a ser grande”, fueron palabras con las que lo recordaron, frase que permaneció en la memoria de quienes lo acompañaron en vida y que simbolizó su entrega a una de las disciplinas más exigentes.

Su madre, Erika, evocó los inicios de su hijo en este deporte, señalando que desde temprana edad mostró un profundo interés por el rodeo, disciplina en la que se preparó con constancia hasta alcanzar competencias a nivel nacional. Este jueves al mediodía se llevó a cabo una misa fúnebre en la parroquia del Rosario, donde continuó el último adiós a quien fue considerado una promesa del rodeo en Saltillo.