México.-  La cuenca del río Bravo, vital para el cumplimiento del tratado internacional de aguas de 1944 entre México y Estados Unidos, atraviesa una de las sequías más prolongadas y severas de su historia, acumulando 68 meses de afectación, según reveló un análisis de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

El informe, presentado durante el 38 Foro de Perspectivas Climáticas en la República Mexicana, indica que del total de meses con sequía, 34 han sido de sequía extrema y 18 de sequía severa, afectando a 134 municipios de la región. La magnitud máxima del fenómeno se registró el 28 de febrero de 2025, superando el umbral de «sequía excepcional», el grado más grave en la escala de medición. Este nivel no se alcanzaba desde 2012.

En medio de esta crisis hídrica, el expresidente estadounidense Donald Trump lanzó una nueva amenaza hacia México, acusando al país de «robarle el agua a Texas». Trump advirtió que, de no cumplirse con la entrega de agua correspondiente, impondrá nuevos aranceles como sanción económica.

Las declaraciones del líder republicano se dan en un contexto en el que México ha acumulado rezagos en la entrega de agua comprometida a Estados Unidos, lo que genera tensión bilateral, especialmente en periodos electorales o de sequía prolongada como el actual.

De acuerdo con Conagua, la sequía en la cuenca del río Bravo es un fenómeno crónico: desde 2003, se han registrado 145 meses con insuficiencia de lluvia, lo que equivale a más de 12 años de afectación. A nivel nacional, México ha atravesado seis grandes periodos de sequía desde ese mismo año, siendo el más largo el ocurrido entre marzo de 2018 y septiembre de 2021, con una duración de 43 meses.

Actualmente, el país enfrenta otro ciclo de sequía, iniciado el 31 de marzo de 2022, cuya magnitud pico se alcanzó el 30 de junio de 2024, con condiciones de sequía extrema. “El año pasado ha sido el más seco que hemos tenido en México”, subrayó Dante Hernández, subgerente de Regulación Técnica de Conagua, quien advirtió que el impacto del fenómeno puede agravarse a largo plazo si no se cuidan los caudales base durante los meses sin lluvias.